El gran jardín de nuestro planeta nos ofrece infinitas formas disponibles para nuestra sanación y deleite. Tengamos una relación conciente de armonía con él; generemos una interactividad donde el resultado sea sustentable. Para esto es necesario reformular nuestro modelo de desarrollo, algo que ya está ocurriendo, y que puede comenzar en cualquiera de nosotros, al momento de saborear una infusión de hierbas, en un estado conciente de gratitud.
Texto: Guille Agnese